Fortalezas en La Habana (Cuba)

En la ciudad de La Habana hay tres fortificaciones o fortalezas destacadas que merecen la pena que visites cuando vengas. Una está en la propia Habana Vieja y las otras dos, una junto a la otra, frente al Malecón, en lo que se conoce como el Parque Histórico Militar Morro – Cabaña.

Castillo de la Real Fuerza

Se trata de la fortaleza más antigua de Cuba.

En enero de 1558 comenzaron las obras de construcción del castillo. Frente a la fortaleza había una plaza, la hoy llamada Plaza de Armas, en torno a la cual se construyeron las casas de los habitantes de la ciudad más ilustres.

Fortalezas La Habana 2

En su torre se colocó una veleta, La Giraldilla, obra de Jerónimo Martín Pinzón en honor a Isabel de Bobadilla y Peñalosa, que constituye la escultura fundida en bronce más antigua de Cuba, y que se ha convertido hoy en día en el símbolo de la ciudad de La Habana.

Desde el principio, la fortaleza tubo como principal problema estratégico, su situación. Estaba construida muy dentro del canal de entrada de la bahía de La Habana con lo que no cumplía el objetivo con el que fue construida. Se construyó para disuadir y proteger a ciudad del ataque de piratas y enemigos de la Corona.

No obstante, en 1762,  la fortificación aguantó estoicamente el ataque de la artillería inglesa ubicada en la elevación de la cabaña, y funcionó como uno de los centros organizativos de la defensa de la ciudad, convirtiéndose junto al Castillo del Morro en uno de los principales baluartes en aquella batalla.

Hoy en día el Castillo de la Real Fuerza es, junto al sistema de fortificaciones de la ciudad y el casco histórico, uno de los sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Castillo del Morro

El Castillo de los Tres Reyes Magos del Morro es otro de los símbolos de la ciudad de La Habana.

El trazado de la fortaleza es un polígono irregular que se ajusta perfectamente a la forma del risco en que se levanta, lo que favorecía su carácter defensivo. Es inaccesible por la altura que tiene y por las rocas cortantes y ásperas que lo rodean.

Su construcción comenzó en el S. XVI y se prolongó hasta bien entrado el S. XVII.

El Castillo del Morro sufrió importantes daños durante la toma de La Habana por los ingleses y por eso, en 1763, fue reformado en su totalidad añadiendo un nuevo foso, almacenes, calabozos,…

Su torre comenzó a utilizarse como faro en 1764. En 1844 la vieja torre fue demolida para levantar otra, que es la que llega a nuestros días, que se electrificó en 1945.

En la actualidad, el Castillo, mantiene una activa vida, sus salones funcionan como galerías de arte y en sus espacios hay una animada vida cultural.

A su vez, dos restaurantes (Los Doce Apóstoles y La Divina Pastora) y un bar ofrecen unas de las mejores vistas que se pueden tener de La Habana.

Fortaleza San Carlos de la Cabaña

La Fortaleza de San Carlos de la Cabaña se encuentra ubicada en una colina al lado este del puerto de La Habana, en el Parque Histórico Militar Morro-Cabaña.

Esta colosal fortificación fue erigida en el siglo XVIII, entre 1763 y 1774 con la finalidad de cubrir un punto débil en las defensas de la ciudad. Ese punto débil no se cubría con las fortificaciones ya existentes.

La fortaleza de San Carlos de la Cabaña tiene un diseño representativo del avance en los sistemas defensivos producidos durante el siglo XVIII, acaecidos, sobre todo,  por el desarrollo de la artillería.

Fortalezas La Habana 11En ella se alojaban las mejores unidades del ejército que, en caso de conflicto, podía llegar a albergar hasta unos 6.000 soldados. Increíble, no te parece?

Su potencia de fuego era terrorífica. Equipada al máximo podía llegar a tener hasta 120 cañones y otras 120 piezas menores de artillería.

La Habana no volvió a ser atacada y La Cabaña se quedó como cuartel general de las tropas mejor adiestradas de la isla.

Está cerca del Castillo del Morro así que se pueden visitar ambas el mismo día.